Historia 

  Su estratégica situación en el centro del valle del Guadiato influyó sobremanera en el asentamiento prehistórico en las tierras de Espiel, encontrándose una gran cantidad de yacimientos del calcolítico, del megalítico, etc. Destacar los asentamientos de La Estrella, La Alhondiguilla o El Vacar, y el hallazgo de un ídolo-placa en serpentina verde con diversos grabados.

  Es importante reseñar el conjunto arqueológico de El Germo constituido por una basílica y un baptisterio visigodos, erigidos hacia el 600 d.C.

  El castillo musulmán del Vacar es una fortaleza de la época califal construida en tiempos de al-Hakam II y que Fernando III donó a Córdoba en el 1237.

  En época romana estuvo asentada aquí la población de siciliana, quedando restos de su asentamiento como monedas o sepulcros y otros restos arqueológicos. Tras la Reconquista pasó a pertenecer a la jurisdicción de de Córdoba, como tierras realengas. En el año 1545 Pedro Sánchez de Sepúlveda ganó una provisión para que la villa tuviese alcalde, alguacil y escribano. De ese modo se evitaban las molestias originadas a sus vecinos cuando tenían que ir a Villanueva, de cuyas autoridades dependían, para sus negocios y otorgamientos de escrituras, atravesando el Guadiato, sin que hubiese un puente para hacerlo. En el siglo XVII fue comprada por don Juan Jiménez de Góngora, luego marqués de Almodóvar de Trasierra.

  Los vecinos espeleños dan crédito a la tradición de que el pueblo se remonta en sus inicios a unas chozas de cabreros, las que después se convirtieron en casas que se fueron multiplicando sin que se pueda precisar en qué momento. La arquitectura popular de la zona alta y antigua de Espiel está caracterizada por un fuerte tipismo, con calles pendientes y quebradas con plazas irregulares y de casas blancas, que a veces se asientan sobre la roca.

  Este territorio estuvo en la antigüedad muy poblado de aldeas, ventas y monasterios por ser lugar de paso a Extremadura y Castilla, por los Pedroches, aún se pueden apreciar restos de esos edificios por muchos lugares. Significativo es el hallazgo de la Campana del Abad Sanson, en un pozo de esta localidad, hoy se guarda en el Museo Arqueológico de Córdoba y está considerada como la más antigua del país.

  La débil calidad agrobiológica de las tierras de Espiel contrasta con la gran riqueza minera en hulla del subsuelo que se destina a la central térmica de Puente Nuevo, originando que el sector de la energía y el agua genere importantes beneficios.

  Sus sierras broncas y bien dotadas de ejemplares cervunos hacen de Espiel una zona privilegiada para la práctica de la caza. §