| La cocina espeleña se
puede considerar una cocina tradicional y sencilla. Sus platos típicos
están bastante influenciados por la manera de vivir de las
generaciones pasadas y se basan principalmente en el campo y en la
caza, además de la repostería. Así tenemos un bagaje importante de
productos procedentes de la matanza del cerdo, todavía bastante
arraigada en nuestro pueblo. Jamón, chorizo, lomo de orza,
salchichón, morcilla, morcilla de sangre y tortas de chicharrones,
están entre los subproductos con más tradición en Espiel.
Los platos de caza, tienen también un
apartado relevante en la comida espeleña; el caldillo de perdiz, el
escabeche de conejo, el arroz con liebre, la carne de monte en salsa
son los más representativos. Y todo esto sin olvidar los tradicionales
cocidos, gazpachos, migas y ajos, que en tantos cortijos se han
comido durante décadas y que hoy día se siguen preparando en casi
todas las casas del pueblo.
En cuanto a la repostería, la cocina
espeleña es rica y variada destacando las hojuelas, los buñuelos, el
piñonate, el "cuajao", los roscos fritos, los suspiros, las gachas
etc.
Aparte de lo anteriormente expuesto, la
aportación más significativa de Espiel al mundo gastronómico, es el
hornazo: comida que se prepara para ser degustada el día de la Romería
de la Virgen de Estrella y que difiere sustancialmente del hornazo de
otros pueblos (bollo de pan con huevo duro). Aquí se trata de un
rebozado de carne, cuyos ingredientes son: masa de pan, chorizo,
jamón, lomo de orza, y huevos cocidos. |